¿En qué resolución grabar? Una guía práctica para video
- Ketlys Manzo

- 29 ene
- 3 Min. de lectura

La resolución de video es uno de esos conceptos que aparecen rápido cuando empezamos a grabar, pero que muchas veces se usan sin entender del todo.
Es un tema que abordamos en el taller de video DSLR, porque elegir bien la resolución no es un detalle técnico menor: afecta la calidad final, el flujo de trabajo y los recursos que se usan en cada proyecto.
En este artículo repasamos las resoluciones más habituales, sus diferencias y algunos criterios prácticos para decidir cuál usar según cada caso.
¿Qué es la resolución de video?
Cuando hablamos de resolución, nos referimos a la cantidad de píxeles que forman la imagen que vemos en pantalla. Se expresa normalmente como ancho × alto, y mientras mayor sea ese número, mayor nivel de detalle tendrá la imagen.
Más resolución no siempre significa “mejor” para todos los proyectos, pero sí implica más información visual y más exigencia técnica.
Resolución de video SD

La resolución SD (Standard Definition) fue durante muchos años el estándar. En el sistema PAL (utilizado en Europa y otros territorios), correspondía a 720 × 576 píxeles.
Es la resolución con la que veíamos televisión por cable, DVD y muchos formatos de vídeo doméstico antes de la llegada de la televisión digital. Hoy está prácticamente en desuso y solo aparece en material antiguo como DVD, VHS, MiniDV u otros soportes similares.
Cuando este tipo de material se reproduce en televisores actuales (HD o superiores), la imagen se escala, lo que explica por qué se ve pixelada y con poca nitidez.
Resolución de video HD
La resolución HD (High Definition) corresponde a 1280 × 720 píxeles. Fue un salto importante respecto a la SD y durante varios años marcó el estándar en transmisiones de televisión digital, Blu-ray y plataformas de vídeo online.
Aunque hoy sigue existiendo, cada vez es menos común en producciones nuevas, principalmente porque la mayoría de las cámaras actuales ya graban en resoluciones superiores.
Resolución de video Full HD

El Full HD (1920 × 1080 píxeles) es, hasta hoy, la resolución más extendida y estable en producción audiovisual.
La mayoría de las cámaras graban en este formato y sigue siendo muy común en entregas finales, plataformas digitales y pantallas.
Un punto importante: Los DVD estándar no soportan Full HD. Para entregar este tipo de calidad en formato físico se necesita Blu-ray o archivos digitales (pendrive, descarga, streaming).
Por equilibrio entre calidad, peso de archivo y compatibilidad, sigue siendo una resolución muy utilizada.
Resolución de video Ultra HD (4K)
El Ultra HD 4K corresponde a 3840 × 2160 píxeles, formato pensado para televisión. Representa un salto claro respecto al Full HD y ya está presente en muchas cámaras, televisores y plataformas digitales.
Aunque todavía no es obligatorio para todos los proyectos, se está transformando poco a poco en un nuevo estándar, especialmente en producciones que buscan mayor proyección a futuro.

Resolución de video 4K (formato cine)
El 4K en formato cine tiene una resolución de 4096 × 2160 píxeles. Es aún más grande que el Ultra HD y se utiliza principalmente en contextos cinematográficos.
Trabajar en este formato no depende solo de la cámara: Requiere computadores con buena capacidad de procesamiento, almacenamiento suficiente y flujos de trabajo bien pensados.
Todavía no es un estándar cotidiano, pero su uso sigue creciendo.
¿Qué resolución es la más recomendable para trabajar?
No existe una resolución “correcta” para todos los casos. La elección siempre depende de tres factores clave:
Destino del video (DVD, redes sociales, web, proyección, archivo)
Presupuesto
Recursos técnicos disponibles
Por ejemplo, grabar en 4K para entregar un DVD no tiene mucho sentido. En cambio, grabar en 4K y entregar en Full HD puede ser una muy buena decisión si se cuenta con los recursos, ya que permite recortar, reencuadrar y ajustar la imagen sin perder calidad final.
La resolución debe ser una decisión consciente, no automática.
Entender las resoluciones de video no es un tema técnico aislado, sino una herramienta práctica para trabajar mejor. Elegir bien ahorra tiempo, recursos y problemas en la entrega final.
Nosotros insistimos mucho en esto: No se trata de grabar siempre en la máxima calidad posible, sino de grabar con criterio, según lo que el proyecto realmente necesita.
¿Tienes un proyecto y no sabes qué resolución elegir?








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